El volumen bruto puede ocultar un rendimiento flojo. Las métricas que importan son las que explican de dónde viene el tráfico, cómo se comporta y si ayuda al objetivo de negocio.
Los datos de dispositivo, país y ubicación dicen más que el total agregado.
El tráfico solo importa si el resultado posterior justifica el gasto.
Un reporting limpio ayuda a cometer menos errores.